Quiero creer que el priismo le puso una soberana madriza, putiza, pitiza, al panismo redentor en toda la marihuanera república (¿seguiremos siendo bananera?) no por razones que tienen que ver con la economía, la inseguridad, las campañas de lodo, la desparición del estado, el narcoestado, el estado fallido, teorías todas que, excepto la crisis económica y el desempleo, le importan poco al 95 por ciento de los ciudadanos de la marihuanera, perdón, bananera república que habitamos.
En fin, como los sociólogos y los politólogos y los opinadores y los columnistas y hasta el los narcos iletrados pero bien armados tiene sus hipótesis bien sustentadas yo propongo la siguiente explicación para la pitiza (ahora verá por qué es pitiza) que el pri le metió al pan).
En primer lugar los mexicanos están hartos de que se les prohíba darse beso en cualquier lugar. Incluso están (estamos) por que cualquier esquina o rincón puedan ser usado como cuarto de hotel y podamos unos pene-trar cualquier lugar y puedan otras com pene trarse con su compañero.
Los mexicanos están (estamos) hartos de que nos cierren las cantinas a las 2 de la mañana y las tiendas a las 12 pm. Ansiamos el regreso de los priistas porque sabemos que con ellos no habrá más ley seca que valga, que mejor impulso al desarrollo de la economía que permitir que cantinas bares lupanares discos vinatas tienditas y demas changarros permanezcan abiertos 24 horas, eso da trabajo a taxistas, putas, dealers, rateros, mariachis, policías incluso.
Los mexicanos votaron (yo no voto) a favor de que los mojigatos, weritos barbones puedan tener hijos dentro y fuera del matrimonio a placer. Si unos pueden con tres, habrá quien pueda con cuatro esposas y 10 hijos, qué caray. Los hipócritas y mojigatos que se
vayan pa Guanajuato, allá la vida no vale nada. Pero México es más que momias y mochos, piensa el elector.
Los mexicanos estamos cansado de la corrupción, o mejor dicho, de los corruptos que dicen no serlo, de los corruptos que van por ahí con el pecho en alto diciendo que no les quitaron ni una pluma a su gallo, más corruptos ellos que todos.
Los mexicanos y sobre todo los chilangos queremos pagar nuestra mordida sin remordimientos. No queremos que un anuncio en la tele o un cartel en el metro nos diga corruptos o rateros, cuando sabemos que el que mandó crear el spot es más corrupto y se ha enriquecido gracias a prácticas corruptas de alto nivel que los riquillos sí pueden presumir en petite comité. La corrupción somos todos.
Así que si el señor de las ligas o el señor Slim hicieron negocios al amparo del poder, por qué no los ha de hacer cualquier hijo de vecina. A eso se le llama democracia e igualdad de oportunidades. Cada quien corrompe al que puede y obtiene lo que puede. A cada quien su corrupción, de cada cual su mordida, diría el viejo apotegma marxista que tiene que ver con que a cada quien gana según como trabaje.
El regreso del pri estaba cantado. Los mexicanos nos hartamos de los hipócritas amarillos y azules. Preferimos a los cínicos rojos y ahora parece que a los más cínicos disque verdes, en verdad rositas (los mexicanos también nos hemos vuelto más putos, o gays, si a usted le ofende la palabra puto. pasa que también dejamos atrás la hipocresía, eso creo) el caso es que entre rositas disque verdes a favor de la pena de muerte (si el gobierno no puede darte tu pena de muerte que te la pague, faltaba más) y rojos encopetados y televisoras vamos, vamos, vamos al primer mundo.
Ojalá no me falle el pronóstico, que con tanto estado fallido, narcoestado, maricón verde rosa, mesías tabasqueños, juanitos y brugadas, enanos pelones disque valientes, esperpentas educadoras, curitas pederastas, salvadores de la patria bigotones y sonrenses. Ojalá no me falle virgencita. Que no me falle el diagnóstico, que seamos jodidos pero felices y que la corrupción, como antaño, salpique para todos.